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Enfermedad e inflamación de las encías

Enfermedad e inflamación de las encías

Averigua qué es la enfermedad e inflamación de las encías, cómo funciona y cómo se relaciona con tu salud general.

¿Inflamación? Como la mayoría, probablemente te hayas encontrado con este término antes... pero, ¿cómo ocurre? ¿La inflamación y la infección están relacionadas?  ¿Se puede extender al resto de tu cuerpo?  La inflamación es un concepto bastante complejo que hemos decidido desmitifiar en este artículo del blog. Siga leyendo para entender mejor qué es la inflamación y lo que significa para tus encías, dientes y tu salud general.

 

Inflamación aguda – una señal de ayuda disfrazada

Seguramente alguna vez has padecido una inflamación aguda. ¿Recuerdas la última vez que te quemaste la lengua, tuviste un tirón muscular o te despertaste con dolor de garganta? Lo creas o no, todos estos tienen una cosa en común: la inflamación. 

Y es que cuando cualquiera de los tejidos vivos del cuerpo se daña, se activa una respuesta inflamatoria-inmune. Esta respuesta sirve para abordar la causa del daño e iniciar el proceso de curación [1].. 

Cabe recalcar que los tejidos vivos del cuerpo se pueden dañar a través de lesiones, gérmenes, enfermedad o una condición médica.

Básicamente, lo que sucede es que cuando el cuerpo percibe que está bajo ataque, moviliza sus recursos para luchar. En este caso, las células inmunitarias que viven en el tejido corporal. Se recluta a todo un ejército de células inmunitarias. Para obtener refuerzo, las células inmunitarias liberan sustancias conocidas como mediadores inflamatorios que atraen otras células inmunitarias a la zona.

Estas células de refuerzo viajan a través del torrente sanguíneo y cruzan los vasos para entrar en el tejido dañado. Para facilitar este proceso, los vasos sanguíneos se hacen más grandes y más permeables. Por eso, la zona afectada se vuelve roja, caliente e hinchada [2]! Esto se conoce como inflamación aguda.

 

Inflamación aguda

La inflamación aguda tiene dos fases: la primera, consiste en combatir la causa del daño y "limpiar" el área; la segunda consiste en reconstruir el tejido dañado. Es importante tener en cuenta que el cuerpo no puede moverse a la fase dos si la fase uno todavía está en curso.

A pesar de que puede ser doloroso y alarmante, la inflamación aguda es un mecanismo vital para la salud y el bienestar [3]. Es un vehículo para la curación. 

La inflamación generalmente se declara poco después de que el daño ha ocurrido, es decir, en cuestión de minutos u horas. Y debe ser de corta duración, remitiendo una vez que la zona afectada es "devuelta a un estado de equilibrio" [4]

Solo si la inflamación persiste y se vuelve crónica puede convertirse en una carga para el cuerpo y la salud.

¿Qué tiene que ver esto con la enfermedad o inflamación de las encías?

Enfermedad de las encías - inflamación de las encías

Cuando hablamos de "enfermedad de las encías", realmente nos estamos refiriendo a la inflamación de las encías. La gingivitis, que es la inflamación de las encías en estadio temprano, significa literalmente "inflamación de la gingiva". 

Como se explicó anteriormente, la inflamación ocurre cuando los tejidos vivos han sido dañados. En este contexto, el daño a menudo es causado por la acumulación de placa [5] en la superficie del diente y a lo largo de la línea de las encías. 

De hecho, cuando las bacterias de la placa liberan toxinas que entran en contacto con las encías, desencadenan una respuesta inflamatoria-inmune.

Inflamación de las encías

Como hemos dicho al principio de esta entrada, la inflamación aguda es la respuesta del cuerpo a los estímulos dañinos. Por lo tanto, este mecanismo de defensa es bienvenido.

Las células del sistema inmunitario se dirigirán a la zona afectada para reparar el daño. Sin embargo, es importante conocer y abordar la causa de la inflamación para evitar que persista y empeore. En la mayoría de los casos, esta causa es la acumulación de placa [6].

De la gingivitis a la periodontitis – cuando la inflamación se vuelve desagradable

La gingivitis es una afección reversible que afecta hasta el 90% de la población adulta mundial. La gingivitis puede convertirse, si no se trata, en una forma más grave de enfermedad de las encías conocida como periodontitis.

Esta condición se caracteriza por una inflamación crónica. A diferencia de la inflamación aguda, que es de corta duración y abre paso al proceso de curación, la inflamación crónica es persistente. Esta inhibe la curación y en realidad causa más daño [7]

Básicamente, en una inflamación crónica, la primera fase de "lucha y limpieza" persiste porque el cuerpo no es capaz de abordar la causa inicial del daño. En el caso de la periodontitis, la placa y las bacterias. Mientras esta fase esté activa, el cuerpo no puede pasar a la segunda fase y reconstruir el tejido.

Periodontitis

Con el tiempo, la inflamación persistente y la ausencia de reconstrucción hacen que las encías se alejen del diente y formen bolsas. 

A diferencia de las encías sanas que actúan como barrera, las encías inflamadas permiten que el ataque de las bacterias aumente. De hecho, se hace más fácil para las bacterias entrar en el tejido y "alimentar" la inflamación. 

Con las células inmunitarias involucradas en una batalla continua contra las bacterias, la inflamación se autoperpetúa. Provocando así que el cuerpo entre en "sobrecarga de la inflamación".

Finalmente, los esfuerzos de las células inmunitarias para matar a las bacterias también causarán daño al tejido [8]. Podríamos decir que es un daño colateral. Con la periodontitis, el hueso y los tejidos que sostienen los dientes terminan siendo destruidos [9]. Este daño es irreversible y requiere una intervención profesional para prevenir la pérdida del diente [10].

Inflamación crónica – el denominador común entre periodontitis y enfermedades sistémicas

Como hemos visto anteriormente, la periodontitis tiene graves consecuencias para la salud bucal. Pero la enfermedad crónica de las encías también pone en peligro tu salud general. De hecho, los procesos inflamatorios en un órgano pueden causar o agravar procesos dañinos en otros órganos o tejidos [11]. Existe una relación comprobada entre los problemas de salud orales y generales, como se indica en el Informe Mundial sobre la Salud Bucal (2003) [12]. Diversos estudios han producido evidencia científica relacionada con el vínculo entre la periodontitis y los ataques cardíacos, la diabetes y los accidentes cerebrovasculares [13].

Inflamación crónica

Un estudio en Suecia encontró que la hipertensión y la prevalencia de ataques cardíacos estaban relacionados con la gravedad de la periodontitis, independientemente de la edad [14]. La enfermedad periodontal también se ha asociado con el accidente cerebrovascular [15]. En cuanto a la diabetes, hay evidencia que demuestra que el enlace es bidireccional [16].

De hecho, los estudios han confirmado que la periodontitis afecta negativamente al control del azúcar en sangre en pacientes diabéticos y aumenta el riesgo de complicaciones, mientras que la diabetes aumenta tanto la prevalencia como la gravedad de la periodontitis. Especialmente en los casos de control deficiente del azúcar en sangre [17].

Esta relación se explica por el hecho de que la periodontitis y una serie de enfermedades sistémicas comparten una vía de inflamación común. La inflamación se utiliza para resolver el daño localizado, pero consiste en una reacción de todo el cuerpo.

De hecho, a medida que las células inmunitarias viajan a través del cuerpo para llegar a la zona afectada, pueden activar la inflamación en otras áreas. En otras palabras, los mediadores inflamatorios liberados por estas células son capaces de "llevar" la respuesta inflamatoria a otras partes del cuerpo. Es allí donde pueden causar o agravar la inflamación existente [18]. La inflamación crónica debe considerarse como un estado corporal particular que promueve lesiones y enfermedades. 

Inflamación crónica: Estado corporal

¿Qué debo aprender de todo esto?

Protege tu salud previniendo la inflamación de las encías antes de que se vuelva crónica

Inflamación crónica, pérdida de dientes, enfermedades sistémicas... son cuestiones de salud muy serias e interrelacionadas. Pero recuerda, la enfermedad crónica de las encías no surge de un día para otro. Por lo general, comienza como inflamación leve de las encías.

Si la gingivitis no se trata y se aborda su causa raíz, persistirá, empeorará y eventualmente progresará a periodontitis.

¡Pero eso no debería pasarte si cuidas bien tu salud bucal! Recuerda: la acumulación de placa alrededor de la línea de las encías es una de las causas más importantes de la inflamación de las encías [19].

La placa es un biofilm suave [20], y son estas bacterias las que causan inflamación de las encías en personas susceptibles. Las toxinas que liberan entran en contacto con el tejido de las encías, desencadenando una respuesta inflamatoria-inmune. Para obtener más información sobre la placa, lee nuestro artículo de blog. La formación de placa es un proceso continuo, pero tan solo hay que tomar unas sencillas medidas para retirarla adecuadamente.

¿Qué puedo hacer para prevenir la inflamación de las encías?

Sigue una rutina completa de cuidado bucal para mantener la placa a raya y así prevenir la enfermedad de las encías

Si tienes los primeros signos de inflamación de las encías o quieres prevenirla, la eliminación de la placa debe ser tu máxima prioridad. 

Lo más importante es seguir diariamente una rutina completa de cuidado bucal. En caso de que no lo supieras, esto incluye el cepillado con una pasta adecuada, la limpieza interdental con hilo dental, cepillos o palillos interdentales, y el enjuague.

Prevenir la inflamación de las encías con productos GUM PAROEX

Probablemente ya sepas cómo debes realizar un cepillado diario correcto, pero aquí te resumimos las claves principales: asegúrate de cepillar dos veces al día, durante al menos dos minutos, utilizando la técnica adecuada.

Hazlo siempre de forma suave y utilizando un cepillo de dientes con filamentos suaves para evitar dañar las encías. Si notas que tus encías están sensibles, inflamadas o que sangran al cepillarte, te sugerimos usar una pasta de dientes de nuestra línea GUM® PAROEX®. Si el sangrado persiste, debes consultar a tu dentista.

Después del cepillado, la limpieza interdental es crucial, porque la placa tiende a acumularse entre los dientes. Si quieres mantener tus encías saludables, debes ser muy disciplinado y limpiar entre los dientes a diario.

Para ayudarte a implementar la higiene interdental en tu rutina, dispones de un montón de herramientas. Como por ejemplo, cepillos interdentales, palillos interdentales de goma e hilo dental. 

Puedes elegir la que mejor se adapte a tus necesidades o utilizar una combinación de varias. Si tiendes a tener las encías sensibles, puede que los palillos interdentales de goma sean la mejor opción. Son muy suaves y muy fáciles de usar. Sea cual sea la herramienta que eliges, lo más importante es que la utilices todos los días, después de cepillarte.

Interdentales GUM

El paso final de tu rutina de cuidado bucal debe ser el enjuague. Te recomendamos utilizar un enjuague bucal no agresivo que ayudará a combatir la placa sin irritar las encías. Si estás lidiando con la inflamación de las encías, prueba un enjuague bucal de nuestra gama GUM® PAROEX®. No olvides visitar a tu dentista dos veces al año para una limpieza profesional y una atención personalizada.

Controla la ingesta de azúcar

Controla la ingesta de azúcar

Debes controlar la ingesta de azúcar. Cualquier alimento que comas va a contribuir a la formación de placa, pero los alimentos y bebidas azucarados son de lejos los peores.

Nuestro consejo sería limitar la ingesta de azúcar si es posible [21].  Si te gusta comer algo de dulce durante el día, asegúrate de cepillarte los dientes después. Comer frutas y verduras crudas y crujientes también puede ayudar a eliminar la placa de entre los dientes [22].

¡Recuérdalo la próxima vez tengas la opción entre un palito de zanahoria y una barra de chocolate! Masticar chicle sin azúcar también puede servir.

Recuerda que...

La placa es la causa número uno de la inflamación, pero eso no significa que otros factores no entren en juego. Fumar, el estrés, el embarazo y el uso de ciertos medicamentos pueden aumentar los riesgos de desarrollar inflamación de las encías [23]. Aunque no todos estos factores están bajo tu control, es bueno ser consciente de ellos. Sobre todo, debes plantear cualquier inquietud que puedas tener con tu dentista o higienista.

 

Protege tu salud oral y general deteniendo la inflamación

  1. La inflamación aguda es la respuesta del cuerpo a los estímulos dañinos. Desencadena el proceso de curación de los tejidos dañados y luego desaparece. La inflamación crónica, por otro lado, es persistente y se autoperpetúa – inhibe el proceso de curación y causa más daño en el cuerpo. Asegúrate de abordar la causa raíz de la inflamación aguda para evitar que se mantenga y empeore.

  2. La inflamación crónica puede propagarse... Aunque comience en una parte localizada del cuerpo, puede causar o agravar la inflamación en otra. Existe una relación comprobada entre la periodontitis y las afecciones sistémicas como los ataques cardíacos, los accidentes cerebrovasculares y la diabetes. Cuanto mejor protejas tu salud bucal, mejor protegerás tu salud general.

  3. La inflamación de las encías a menudo ocurre por una acumulación de placa alrededor de la línea de las encías. Puedes prevenir esto siguiendo una rutina de cuidado bucal diaria de 3 pasos. Recuerda también visitar a tu dentista al menos dos veces al año. 

 

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